Llegas a un restaurante y te apetece una copa de vino. Pides la carta al camarero. Te suena alguna marca y alguna uva.
Eliges el segundo más barato, para que parezca que sabes un poco.
Vienen tus padres a casa a comer, así que vas al super. Enfrente de más de 50 vinos, te toca elegir. Te suena alguna marca y alguna uva. Te llega para distinguir que los rojos son tintos y los blancos son blancos, pero poco más.
Eliges el de la etiqueta que te parece más bonita.
Vas con tus amigos a una cata de vinos, planazo: bebes y aprendes un poco. Todo lo que cuentan te suena interesante, pero no retienes nada. Lo de emborracharte sí lo cumples.
Esta es la forma de “disfrutar” del vino de la mayoría de la gente.
Y ojo, no porque no les interese.
El mundo del vino es fascinante, pero siempre te lo presentan con una mezcla de palabras raras y explicaciones interminables. Así es difícil aprender.
Pero la realidad es que no necesitas convertirte en experto.
No necesitas reconocer veinte aromas.
Basta con entender los fundamentos básicos y quedarse con lo importante: saber qué tienes en la copa, descubrir qué te gusta y elegir con un poco más de criterio.
Eso es DropTheWine
Aprendes de vino un poquito más cada semana sin emborracharte de información.
A través de historias y anécdotas cortitas para disfrutar, y sobre todo que puedas recordar después.
Directamente en tu correo electrónico.
Sin postureo. Sin convertirte en un sumiller. Sin hacerte sentir idiota.
